Club Balonmano Alarcos

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Gran victoria del Alarcos ante su afición

El Vestas Balonmano Alarcos de Ciudad Real logró ayer una cómoda victoria ante el Amenabar de Zarautz que le permite seguir en la pelea de la zona noble, aunque de nuevo con un alto coste en lo extradeportivo ya que en una jugada fortuita, Fran Vidal se lesionaba en el tobillo y la cosa no tiene buena pinta. Su baja se une a la de otro primera línea, Victoriano Alises que sufrió un golpe en el entrenamiento del viernes y puede tener una pequeña rotura en el costado. Precio alto para una gran victoria basada en lo que mejor hace el equipo de Ciudad Real, defender y salir a la contra.

En la primera jugada del partido, intentando salir a la contra y por un golpe fortuito, Jota, el jefe de la defensa alarquista se tuvo que retirar con un corte en la ceja de modo que el 6:0 local tuvo que recolocarse sin su central titular.

Quizás por eso, sus compañeros apretaron de inicio y consiguieron un buen nivel defensivo en los primeros minutos que se tradujo en dos buenas contras que Brian Negrete y Manu Díaz convirtieron en las primeras ventajas alarquistas 5-2 minuto 5 que obligaban al entrenador del conjunto vasco a pedir su primer tiempo muerto.

Tras él, el Amenabar salió algo más entonado en ataque y logró ponerse a un gol (6-5 minuto 11) dando la sensación de que estaban menos nerviosos y fallones que en los primeros minutos de juego.

Aun así, Alarcos seguía defendiendo bien y aprovechando la más mínima ocasión para salir a la contra a toda velocidad con Brian Negrete marcando golazos a pesar de la inferioridad, ampliando de nuevo a tres la distancia.

Aunque el conjunto vasco quiso apretar en defensa y a los manchegos les costaba un poco más atacar en estático, los goles seguían llegando y las distancias ampliándose a favor de los del Quijote Arena que jugaban con ventajas de tres y cuatro goles mediada la primera parte.

Cuando parecía que a los ciudadrealeños les empezaba a costar encontrar huecos en la defensa rival , la primera línea empezó a encontrar líneas para filtrar balones a un gran Juan Lumbreras en el pivote.

Dos buenas defensas y una nueva contra alarquista llevaban la diferencia a 6 goles (14-8 minuto 22) obligando a un nuevo tiempo muerto del equipo visitante que se estaba viendo superado en todo y asistía a una lección de finalizaciones en las contras locales con Manu Díaz como autor del último latigazo al contrataque en un gran gol.

De ahí al final de la primera parte las fuerzas se igualaron un poco. Claro que al Amenabar no le valía con eso porque las ventajas locales ya estaban fijadas en los cinco o seis goles y cada pérdida de balón de los vascos era una nueva lección de contrataque de los extremos locales. En el minuto 29 era Asier el que lograba otro gran gol a la contra poniendo el 17-10 en el marcador.

Primera parte que se resume fácil: defensa y contrataque que daban al Alarcos una diferencia de 7 goles para el resto del choque.

Si el choque estaba muy amable para el Alarcos, en los primeros minutos de la segunda parte se puso aún más de cara con un 2-0 de salida que de nuevo obligaba al entrenador rival a buscar soluciones con un tiempo muerto. Era sólo el minuto 35 y el marcador 19-10.

Amenabar seguía sin funcionar en ataque, lanzando balones fuera o encontrándose con un buen Roberto bajo palos. Ni siquiera con una superioridad se acercaron los vascos que veían el 20-10 jugando con un hombre más y desesperándose de cara a puerta.

Al contrario, en el lado alarquista, todo sumaba. Roberto paraba apoyad en una buena defensa, el equipo corría y en posicional todo el mundo sumaba. El +11 llegó de la mano de Gonzalo Almansa.

El choque entró en una fase de mal juego propiciada por lo abultado del resultado, con muchos errores en ambos equipos y sensación por ambas partes de ganas de que aquello terminara.

Pero le quedaba mucho. Aún tenía que dar tiempo para muchas cosas. Como que saliera en la portería local Fran Revuelta o que Asier Uriain lograra otro buen gol de contrataque. Mientras, las distancias seguían en torno a esos diez goles. Amenabar solo daba sensación de hacer algo distinto cuando jugaba en superioridad cuando cambiaba a defensas más abiertas buscando parciales que le ayudaran a acercarse en el marcador. Y en un momento les funcionó, cuando se pusieron a “solo” ocho goles después de un parcial de 0-2 . Pero era muy tarde, minuto 52 y 26-18.

Los visitantes siguieron con su defensa abierta hasta el final pero solo les sirvió para maquillar mínimamente el marcador marchándose al viaje de vuelta con un 30-22 muy contundente.

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